La sangre de Monseñor Romero nos desafía hoy
Pbro. Andrés Moro
Vicario de la Pastoral Social

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Entrevista al Cardenal Ricardo Ezzati Radio María
Solidaridad Nuestro Norte
13 de Abril
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Editorial de la semana
 

La sangre de Monseñor Romero nos desafía hoy

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Pbro. Andrés Moro
Vicario de la Pastoral Social


Este sábado 23 de mayo la iglesia en América latina y el Caribe se alegra profundamente con la buena nueva de que monseñor Oscar Romero será declarado beato de la Iglesia, es decir, es un hombre santo que también invita a vivir una vida de santidad como él la vivió: En servicio a los más pobres y vulnerables.

En tiempos muy duros, de un gran conflicto -una guerra civil, muy dolorosa en El Salvador- Oscar Romero entregó su vida pidiendo que no hubiera más muertes ni más represión. Hoy hay tantas otras guerras que se ha presentado en nuestro continenete latinoamericano y del Caribe. Como lo dice el rostro sufriente de Aparecida; el narcotráfico, la violencia contra la mujer, niños perdidos en la droga y en el alcohol, las personas mayores abandonadas a su propia suerte, guetos urbanos, poblaciones enteras campesinas que han visto destruidas sus fuentes de productividad, de agua y habitabilidad.

Todo ello nos muestra un país y un continente latinoamericano que necesita todavía ser evangelizado. La sangre de Monseñor Romero, declarado mártir, testigo de la fe, este sábado 23 de mayo nos desafía a cada uno de los creyentes, cada una de las iglesias y en particular a la Iglesia de Santiago, a poder ser una iglesia cercana y acogedora que va hacia las periferias y que también anuncie, como dice el papa Francisco, la buena noticia del evangelio a todo buen hombre y toda mujer.

Aun en momentos de dolor y sufrimiento, este medio día en San Salvador se enciende una luz de esperanza. En el contexto de celebrar el domingo 24 de mayo, la fiesta de Pentecostés, podemos también alegrarnos del don de Espíritu que sigue renovando en los hombres y mujeres al modo de Monseñor Romero, los testigos valientes del evangelio que ayer, hoy  y siempre nos anuncian con alegría la buena nueva de Cristo, en medio de los pobres y sufrientes de nuestro continente.

 

- Acompaña la celebración de la beatifiación de Oscar Romero en Santiago



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