La Conferencia Episcopal de Bolivia presentó el mensaje conclusivo de su 93ª Asamblea Plenaria, en el que se hizo un llamado a "ser constructores de vida y esperanza en una sociedad más justa y fraterna. Todos estamos urgidos a ser testigos de la Vida Nueva, en este tiempo de la Misión Permanente, y a ser discípulos-misioneros".
Los Obispos también recalcaron que como Iglesia, también "estamos enviados a compartir la belleza de la vida, el gozo de ser cristianos y la seguridad que nos da la esperanza en Jesucristo. Si es urgente manifestar nuestra fe en la Vida Nueva que hemos celebrado, es también necesario denunciar todo aquello que degrada al ser humano y se opone a que renazca el perdón, la alegría, la paz y la fiesta que nos trae el Señor".
Otro de los temas que abordó la Conferencia Episcopal boliviana en su mensaje, es la degradación de la convivencia social. En este sentido, "esperamos que se eviten iniciativas que buscan dividir a los mismos pueblos, provocar enfrentamientos y fundamentalmente falsear la verdad. Una vez más reafirmamos con fuerza que el único camino es el diálogo franco, sincero y transparente, con miras al bien común".
El narcotráfico también fue parte de las preocupaciones del episcopado boliviano, señalando que "son muchos los jóvenes, adolescentes y hasta niños que se han convertido en consumidores de la droga, y muchas las familias que se ven afectadas por esta desgracia que no podemos ocultar ni callar".
Fuente: Prensa CEB