El editorial de nuestra Arquidiócesis está dedicado al patrono de nuestra ciudad, el apóstol Santiago. “Sabemos que una antigua costumbre de nuestra Iglesia es poner sus obras importantes bajo la protección de un santo”, dice Fernando Orchard, asesor de la Vicaría General de Pastoral del Arzobispado de Santiago. “En realidad, se trata más bien de un gesto de cariño hacia Jesús mismo, al designar a una persona cercana y querida por Él como inspirador o ejemplo o protector para esa comunidad”, explica.
A continuación proyecta cuál sería el mensaje al pueblo de Dios, “como Santiago, pongan sus ojos en Jesús. Sean cercanos con Él, acompáñenle cuando lean el evangelio escuchando lo que dice y observándolo actuar. Déjense conmover por su confianza en Dios, por su fuerza y su mensaje. Acojan la luz que brota de Él para enfrentar la vida. Sigan su camino que da esperanza a los pobres y a los que sufren; y también a los ricos y poderosos que quieran –o queramos- cambiar el mundo de privilegios y aprovechamientos”.