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06 de Agosto, 2012
Arzobispo llamó a educar en amor y confianza durante inauguración de edificio en Escuela Nuestra Señora del Carmen de Quilicura

El Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati llamó a educar en la confianza, virtud que en su opinión hace posible una educación verdadera y auténtica.
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Por Haydée Rojas

Con la presencia del Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati; los vicarios, General y Moderador de la Curia, presbítero Rodrigo Tupper; para la Educación, padre Tomás Scherz, y de la Zona Norte, monseñor Rafael Hernández; del Administrador de los Bienes de la Iglesia, Julio Poblete; empresarios y benefactores, además de miembros de la comunidad escolar, se realizó el domingo 5 de agosto la inauguración del nuevo edificio de la escuela parroquial Nuestra Señora del Carmen de Quilicura.

Las nuevas dependencias contemplan 15 modernas salas de clases, biblioteca, sala multimedia -con pizarras touch y televisión satelital- y una sala de integración para alumnos con dificultades.
Antes de proceder a bendecir las nuevas instalaciones, monseñor Ezzati dirigió a la comunidad escolar unas breves pero significativas palabras. Expresó sus deseos de ayudar a implementar los nuevos anhelos que quieren desarrollar en esta institución educativa mediante cuatro palabras, a su juicio, claves:
“En primer lugar, todo colegio de Iglesia está llamado a ser una casa que acoge, porque la casa recuerda el valor fundamental de la vida que es el amor, la confianza y no se puede educar si no hay amor ni confianza“, precisó.

En su opinión un colegio donde no hay amor ni confianza puede enseñar cosas, “pero ciertamente no educa“. Por eso le pidió a esa comunidad educativa que siempre conserven el clima de la casa, “de tal manera que el amor, la confianza sean las virtudes que hacen posible una educación verdadera y auténtica“.

La segunda palabra que el Arzobispo de Santiago les recomendó fue “escuela“; porque en la escuela se enseñan no solamente cosas del saber, sino que también otras fundamentales en la vida. “Se enseña a amar la verdad, a respetar a los demás, a sentirnos hermanos, a desarrollar todas las cualidades de la vida humana, no solamente las intelectuales, por eso mi deseo es que sean escuela“, puntualizó.

Monseñor Ezzati agregó que un centro educativo que brota del evangelio del Señor está llamado a ser también siempre parroquia, en el verdadero sentido de la palabra, “porque la parroquia es el espacio donde uno aprende a conocer más, a amar más, a seguir más de cerca, a celebrar y a testimoniar al señor Jesús. Que las niñas y niños que vengan a este centro educativo encuentren aquí también este desarrollo de los valores cristianos que harán de ellos verdaderos hombres y mujeres de fe en el mundo“.

Y la cuarta palabra que destacó fue "patio", lugar donde los alumnos se encuentran como amigos, comparten, juegan y desarrollan esas virtudes sociales que se dan en el diálogo de amigos y compartiendo las cosas bellas de la vida, señaló. “Dios quiera que este lugar sea siempre una casa que acoge, una escuela que prepara para la vida, una parroquia donde se pueda conocer, amar, seguir a Jesús, y que pueda ser también un patio donde la amistad y en el compartir puedan crecer juntos en la alegría, en el respeto mutuo y en esa convivencia que puede y debe ser un estímulo para la convivencia civil a lo largo de toda la vida“, resumió.

Cambio providencial

Asimismo, el Vicario General y Moderador de la Curia, padre Rodrigo Tupper, destacó el hecho de que este proyecto educativo tenga la gracia de llevar la buena noticia del Evangelio a tantas familias. El presbítero, al hacer entrega de las obras, manifestó su doble alegría por las nuevas instalaciones y por la consolidación del proyecto que cambió de nombre hace un año de Escuela Canadá a Escuela Nuestra Señora del Carmen de Quilicura. “Ha sido un cambio feliz y providencial. La mejor educadora que tenemos en la Iglesia es la Virgen María, y poner bajo su protección la educación y a todos los niños y niñas que participan en esta escuela, creo que da una garantía muy grande de buena formación “, recalcó.

El padre Tupper reconoció que no fue fácil sacar adelante este proyecto: “A pesar de que habían comprometidos aportes de una fundación canónica y el compromiso de un gran amigo de la Iglesia, los recursos económicos no eran suficientes para llevar adelante el proyecto“, dijo.

Explicó que ante esta situación el Arzobispado de Santiago decidió tramitar, a través de la Ley de Donaciones con Fines Educacionales, este proyecto, lo que permitió que finalmente se pudiera financiar.

En su alocución el padre Tupper recordó el entusiasmo y la fuerza con que monseñor Fernando Chomalí impulsó este proyecto. “Y a la hora de nombrar, la lista sería larga y es posible ser injusto al dejar personas afuera. Por eso vamos a nombrar a uno, en nombre de todos, a don Bernardo Valdés Echeñique quien nos acompaña aquí, junto a su esposa, quienes han sido por muchos años colaboradores muy importantes del emprendimiento educacional, especialmente el de esta escuela“, destacó.

Por su parte, el padre José Tomás Salinas, párroco de Nuestra Señora del Carmen de Quilicura, señaló que hoy la escuela parroquial toma nuevos aires, “un nuevo impulso que apunta a entregar mejores condiciones para el desarrollo del trabajo de nuestros alumnos”.

Y añadió que hoy pueden asegurar que han dado “un gran paso en brindar una educación en dignas condiciones a nuestros niños y niñas, las que ellos y ellas se merecen”.

El padre Salinas llamó a los directivos y docentes a ser fieles al Señor, “con la coherencia de nuestra vida cristiana“. Y a no temer, “porque él nos dará todos los medios para dar a los alumnos una formación seria y una fe sólida“, concluyó.

En tanto, Sergio Matamala, director del establecimiento, destacó el gran arraigo que tiene esta escuela en la comuna y se refrió a la oportunidad en que llega esta nueva construcción: “Para nosotros este regalo de Dios nos llega en una fecha muy simbólica, al cumplir 30 años de vida. La construcción es un sueño hecho realidad”.

Fuente: Comunicaciones www.iglesiadesantiago.cl

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