Por Paz Escárate
Con la presencia de monseñor Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago; del Inspector General de la Congregación Salesiana, padre Alberto Lorenzelli; del rector de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), Jorge Baeza; de académicos de esta universidad y de colegios salesianos se dieron a conocer cinco textos de apoyo destinados a estudiantes de enseñanza media, para ser educados en una ciudadanía comprometida con los demás. Estos textos se dividen en cinco campos del curriculum: Lenguaje, Historia, Religión, Educación Física y Actividades Curriculares de Libre Elección (Acle).
El material fue elaborado por profesores de colegios salesianos, del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora y por profesionales de la Facultad de Educación de la UCSH, y forma parte del proyecto global que lidera el Departamento de Educación Formal de la Congregación Salesiana denominado “Formación de Jóvenes para una Ciudadanía comprometida con los demás”, iniciado en mayo de 2011 y financiado por el Comité para las Intervenciones Caritativas a favor del Tercer Mundo de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).
En su intervención, monseñor Ricardo Ezzati destacó el espíritu de Don Bosco presente en este proyecto, pues se trata de prolongar la vocación de servicio, especialmente hacia los más pobres, “para lograr una ciudad más justa, más fraterna, donde aquellos que menos tienen puedan tener una ciudadanía y una participación de igual dignidad que todas las demás personas”, señaló.
Educar integralmente
En su introducción, el Arzobispo mencionó un estudio reciente que indica que quienes más voluntariado hacen en favor de niños, adultos y ancianos que viven en condiciones de pobreza, son personas pertenecientes a la Iglesia Católica. Esta realidad contrasta, dijo, con otras cifras que muestran una sociedad individualista y centrada en el éxito personal.
En este contexto el Arzobispo enfocó la función de la educación y de la formación católica. Dijo que a lo largo de estos 25 años la reflexión se ha centrado “en la proclamación de la formación integral, pero en la práctica se haya cada vez más reducida a una educación que estrecha el horizonte de la auténtica educación humana e integral”, diagnosticó. Esto sucede porque no hay espacio para la vida espiritual y moral de las personas. “La educación se ha reducido a saberes intelectuales que se miden con pruebas”, sostuvo el Arzobispo. “Evidentemente esta concepción de la educación empobrece enormemente la perspectiva de la formación humana no sólo de las personas, sino también de la sociedad”, complementó.
Necesitados de sentido
“Se ha desarrollado una filosofía de la vida y también de la educación muy centrada en lo instrumental, pero pobre de una filosofía de sentido”, puntualizó el Arzobispo. Argumentó que “mientras el centro del desarrollo sea la economía y no las personas llamadas a vivir en comunidad, ciertamente no alcanzaremos una sociedad más justa y más fraterna”, aseguró.
Como respuesta a este escenario planteó la dimensión cristiana de la educación, que releva a la persona como una unidad de aspectos que necesitan ser educados y llevados a la madurez, tales como el afectivo, el moral y el social.
“Creo que este proyecto que se está presentando contribuye a lograr la dimensión social y participativa en la construcción de una ciudadanía corresponsable y activa”, manifestó a los presentes. Además el Arzobispo invitó a la universidad y a los colegios salesianos a no perder de vista la misión de “indicar con claridad cuál es la fuente y la meta de esta educación a la ciudadanía”. Añadió: “No tenemos que tener miedo de proclamar quién nos inspira y cuáles son las luces que nos inspiran”. Estamos en tiempos de nueva evangelización, explicó a los presentes, y una de las primeras en evangelizar la cultura tienen que ser las instituciones católicas. “Estoy convencido que nos inspira la persona de Jesucristo, los valores del Evangelio, el proyecto educativo de Don Bosco que desde siempre ha querido unir esencialmente el ser buenos cristianos y honestos ciudadanos”, finalizó.
Experiencia de servicio a la comunidad
La Escuela Agrícola Salesiana de Catemu, V región, es uno de los ocho establecimientos que desarrolla un proyecto inspirado en los textos salesianos en favor de la comunidad. Específicamente llevan a cabo un proyecto de cuidado medioambiental no sólo al interior de la escuela, sino también beneficiando a jardines infantiles, clubes de adultos mayores y juntas de vecinos del sector.
Los protagonistas del aprendizaje son niños de primero y segundo medio que junto a profesores, asesores y apoderados laboran en temas de reciclaje y conciencia ambiental como cuidado a la creación de Dios.
Nataly Araya, profesora de historia del establecimiento, asegura que los textos entregan “orientación para la manera de trabajar en temáticas relacionadas con la ciudadanía comprometida con los demás”.
Para obtener los textos puede recurrir a Editorial Don Bosco (Alameda 2373, Santiago. Fono: 4378050) o escribir un correo electrónico a
educsal@gmail.com
Revise noticia asociada de la Congregación Salesiana en
www.salesianos.cl/2012/mons-ezzati-soy-testigo-que-el-proyecto-educativo-salesiano-es-muy-valioso.html
Fuente: Comunicaciones www.iglesiadesantiago.cl