Click acá para ir directamente al contenido
Artículo

Domingo 4 de junio de 2017

Compañía de Jesús tiene dos nuevos sacerdotes

Este viernes 2 de junio, en la Iglesia San Ignacio, ubicada en calle Alonso de Ovalle 1494, se llevó a cabo el rito de ordenación de los nuevos padres para la Orden Jesuita: Raimundo Salas sj y Víctor Gacitúa sj.

Fotos: Omar González

Periodista: Lorena Martino

Fuente: Comunicaciones Santiago

Link fuente: http://www.iglesiadesantiago.cl

Fue el cardenal Ricardo Ezzati quien presidió la Eucaristía de ordenación para los nuevos sacerdotes de la Compañía de Jesús. En su homilía se dirigió a los ordenandos: "Cada vocación es un signo de que Dios ama a la comunidad, confía en ella y no deja de ofrecerles nuevos hermanos que continúen la misión de Ignacio y sus compañeros para la mayor gloria de Dios y la salvación de las personas".

Luego, profundizó en las lecturas: "La primera lectura bíblica proclamada en la Liturgia de la Palabra, forma parte del relato final del libro de los Hechos y presenta al Apóstol Pablo, en la etapa culmine de su ministerio apostólico, detenido en la cárcel por proclamar la resurrección de Jesús. < < He quedado crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí y mientras vivo en la carne mortal, vivo de la fe en el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí > >. Aquí está la fe que marcó indeleblemente la existencia del Apóstol. Un amor que no se confundía con teorías o con una opinión sobre Dios, sino fundado en el impacto de un encuentro transformador, que da sentido a todo."

El Arzobispo de Santiago les habló del desafío de ser llamados por Cristo hoy: "Queridos hermanos Víctor y Raimundo, aquí radica la certeza de su vocación: El Señor los ama, los llama amigos, los elige y los destina para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca. Los ha elegido para que estén con Él y para ir donde Él los quiera enviar. La historia de Pablo les dice, con meridiana claridad, que para vivir fecundamente el ministerio, es preciso dejarse amar por Jesús".

Continuó: "Déjense amar por Jesús y con ese mismo amor, amén ustedes a los fieles que se les confían, amen a la Iglesia. No hay amor sin sufrimiento, sin renuncia de sí mismos. No olviden que la Eucaristía, el centro de su nueva vida, se funda en el sacrificio de Jesús por nosotros".

Finalizó recordando el llamado que hace el Papa Francisco a las actitudes que un joven sacerdote debe cultivar: rezar sin cansarse, caminar siempre y compartir con el corazón.

Hacia el final de la celebración, el padre Víctor S.J. dedicó palabras de agradecimiento a quienes lo acompañaron y recordó el desafío de ambos como nuevos sacerdotes: "Raimundo y yo queremos agradecer a Dios, primeramente el regalo de la vocación a la vida sacerdotal, agradecer también su fidelidad con nosotros. Queremos agradecerles a ustedes por su amistad, por su cercanía en los distintos momentos de nuestra vida. Y porque han sido parte importante de nuestra formación como jesuitas".


También agradecieron a sus amigos y amigas que los acompañaron: de los bailes religiosos y las parroquias de Arica, de Estados Unidos, de Paraguay, de Techo, de CVX, de la parroquia Santa Cruz y Jesús Obrero, entre tantos otros. "Agradecemos también a Dios por nuestra Iglesia y nuestra pequeña Iglesia que es nuestra familia. En ella hemos aprendido la misericordia de Dios", finalizó.


El padre Raimundo, por su parte, se refirió a los desafíos como nuevo sacerdote: "Estoy muy emocionado por el regalo recibido y para mí ser sacerdote es devolver el bien que me han hecho tantas personas. Mi desafío es servir a la Iglesia como Compañía de Jesús y servir en la frontera, promoción de la justicia y servicio de la fe".


En la celebración estuvieron sus padres, quienes también tuvieron palabras de emoción frente a la nueva ordenación. La madre de Víctor, María Elena Lambert, señaló: "Es muy emocionante, porque él se consagró a la vida de Jesús y lo único que le pido a Dios es que sea un buen pastor".


En tanto, Violaj Schweikart, mamá de Raimundo, dijo: "Es una bendición para la familia, para nuestros difuntos y en realidad para todos. Cuando Raimundo nos dijo que quería ser sacerdote entendimos que era una bendición".


Luego de ordenados, el padre Víctor irá a Estados Unidos, donde seguirá estudios de postgrado, mientras que el padre Raimundo continuará su trabajo como asesor eclesiástico de la CVX Secundaria y colaborando pastoralmente en el Servicio Jesuita a Migrantes.


Biografía


Víctor Gacitúa Lambert ingresó al Noviciado de Melipilla en marzo de 2005. Dos años más tarde, en la Fiesta de la Asunción, profesó los votos de pobreza, castidad y obediencia perpetuas en la Compañía de Jesús. En 2010 partió a Paraguay a realizar la etapa de Magisterio en el colegio Cristo Rey. Los estudios de teología lo llevaron a Boston, donde fue ordenado diácono.


Raimundo Salas Schweikart ingresó al Noviciado de la Compañía de Jesús en 2006. Pronunció sus votos de pobreza, castidad y obediencia dos años después. En 2011 se fue a realizar su Magisterio a Arica y, durante sus años de formación, ha colaborado apostólicamente en otras obras de la Compañía, como el Centro Universitario Ignaciano, de la Universidad Alberto Hurtado, y el colegio San Ignacio El Bosque. Fue ordenado diácono en diciembre pasado en la ciudad de Arica.