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Martes 18 de septiembre de 2018

Solemne Te Deum de Fiestas Patrias: Tiempo eclesial de purificación como nunca antes

La afirmación la hizo el monje benedictino padre Benito Rodríguez, quien estuvo a cargo de la homilía en esta nueva versión del Te Deum Ecuménico de Acción de Gracias en la Catedral Metropolitana de Santiago, presidido por el Deán del principal templo capitalino, monseñor Juan de la Cruz Suárez. El religioso también llamó a la acogida a migrantes, al encuentro entre los chilenos sin prejuicios y a mirarnos y escucharnos en un mismo nivel.

Fotos: Nibaldo Pérez y Omar González

Periodista: Equipo Comunicaciones Santiago

Fuente: Comunicaciones Santiago

Link fuente: http://iglesiadesantiago.cl

El acto litúrgico se desarrolló con la asistencia del Presidente de la República, Sebastián Piñera, y su esposa, Cecilia Morel, y de las más altas autoridades civiles, entre ellas los presidentes de la Corte Suprema de Justicia y de ambas ramas del Congreso Nacional;  militares, diplomáticas y religiosas, entre ellas, el Nuncio Apostólico, monseñor Ivo Scapolo. Junto a los ministros católicos, participaron representantes de las otras confesiones cristianas no católicas, marcando el carácter ecuménico del encuentro, y también miembros de las comunidades judía y musulmana, en un marco de diálogo interreligioso.

La canciller, María Francisca San Martín, y monseñor Suárez dieron la bienvenida al Presidente y su esposa al ingreso de la catedral, para luego dar paso a la bienvenida a todos los presentes, la oración de apertura y la intervención del cantor a lo divino Francisco Astorga, como todos los años.

Posteriormente se desarrolló la Liturgia de la Palabra, con textos del Génesis, el salmo 22 y en Evangelio de san Juan, sobre el diálogo de Jesús con Nicodemo acerca del nacer de nuevo.

En la homilía, el padre Benito Rodríguez, OSB, resaltó el sentido más profundo para el país del concepto "Patria", que representa, dijo, "una posibilidad y un desafío para que cada uno desarrolle y haga fructificar esos dones con los que ha sido bendecido, dones que son para ser puestos para el servicio de los demás". De alguna manera, agregó, "decir Patria es como decir padre, y solamente quienes puedan ser hijos serán sus verdaderos habitantes: "Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios". Bienvenidos todos los que quieran venir a Chile buscando la paz y comprometiéndose a trabajar por ella, ojalá encuentren siempre abiertas las puertas de nuestras fronteras".

Respecto del ejercicio de la autoridad o del liderazgo, el padre Benito señaló que no se trata tanto de mandar y ser obedecido, "sino más bien en orientar personas para despertar vidas. En este sentido, el verdadero líder es aquel que le plantea al país no lo que quiere oír, sino lo que es más adecuado para lograr los propósitos de construir una Nación más humana, justa y solidaria".

Hacia el final de la homilía, el monje benedictino expresó que "al hacer memoria de nuestra historia, nos damos cuenta que brotan espontáneamente animosidades, como sucede por lo demás en tantas historias de familia. Aprender a encontrarnos con quienes piensan y sienten distinto es un paso gigantesco". Y añadió: "El encuentro es posible cuando estamos dispuestos a no identificarnos tanto con nuestros roles o privilegios, desprendiéndonos de prejuicios y máscaras que nos impiden donarnos mutuamente. Salir de nuestra soledad cómoda para correr el riesgo de mirarnos y escucharnos en un mismo nivel, así simplemente, acogiendo con benevolencia esa hambre de proximidad que Dios puso como un sello de humanidad en nuestros corazones".

Por último, el religioso se refirió a estos "tiempos recios" por lo que pasa la Iglesia: "Nuestra Iglesia de Chile vive un tiempo de purificación quizás como nunca antes en su historia. Creemos que hablar desde esta precariedad, sin pretender negarla o esconderla es también nuestro aporte al hoy de nuestra historia, intentando acoger con humildad y con generosidad nuestros errores, sin pretender privilegios o algún trato especial, y sin renunciar al desafío y la responsabilidad de una profunda conversión en Espíritu y en verdad, para ser mejores testigos de ese Evangelio que hemos recibido y que llevamos en vasijas de barro".

El padre Benito Rodríguez terminó poniendo bajo el amparo de la Virgen María a todos los habitantes del país, "en particular a quienes son más vulnerables, se sienten excluidos y están más solos".

Terminada la homilía, representantes de los credos presentes hicieron oración a Dios por las diversas necesidades del país, plegaria que culminó con el Padre Nuestro, tras lo cual el coro y orquesta interpretaron el solemne Te Deum o Himno de Acción de Gracias a Dios. La liturgia terminó con el Himno Nacional y la bendición, después de la cual la canciller, María Francisca San Martín, y el Deán, monseñor Juan de la Cruz Suárez, acompañaron al Presidente Sebastián Piñera y su esposa hasta la puerta de la Catedral Metropolitana para despedirlos.

Reacciones de algunas autoridades asistentes al Te Deum:

Carlos Montes, Presidente del Senado: "Me pareció una homilía distinta, lo segundo una reflexión como más global de las virtudes de las autoridades públicas que deben desarrollar. También fue clarísimo el llamado a acoger a los migrantes y también reconociendo que en la iglesia han ocurrido situaciones que no se puede repetir. Falta algo mucho más profundo y global pero se está iniciando un proceso".

Maya Fernández, Presidenta de la Cámara de Diputados: "Este es un acto republicano de todos los credos, no solo de la iglesia católica, hay que decirlo, recibimos palabras de las distintas iglesias y creo que es bueno plantear eso. Claramente siempre es importante pedir disculpas a las víctimas de abuso. Creo que hay un largo camino por recorrer, no solo son disculpas, sino que la justicia para que nunca más ocurran esos casos en Chile".

Hernán Larraín, Ministro de Justicia y DDHH: "Me pareció muy positivo por la forma como hablo el monje Benedictino, es una señal bastante significativa que hayan escogido un sacerdote con estas características para hablar el día de hoy. Creo que lo hizo con la perspectiva y profundidad que un tema de esta envergadura necesita, esta necesidad de purificarse, de asumir con toda fuerza lo que cree este sacerdote es la peor crisis que ha tenido en la historia la Iglesia chilena. Por lo tanto, es un tema mayor y si no se hace en forma radical, no se va a salir adelante".

Ignacio Sánchez, Rector de la P.Universidad Católica: "Tenemos que mirar hacia adelante, tener esperanza. Nosotros como católicos creemos en Cristo, más que en una persona determinada o en un sacerdote o un obispo. La esperanza que tenemos es salir delante de esta difícil situación".

Alberto Espina, Ministro de Defensa: "El Te Deum debe ser siempre una fiesta de unidad, porque el 18 de septiembre es una fiesta de unidad. Esta jornada fue enmarcada en lo que ha sido históricamente y es muy bueno que así sea, en la tradición de ver el 18 de septiembre como un gran factor de unidad".

Juan Antonio Coloma, Senador: "Lo importante es tener siempre a Dios presente en el país. Siempre es bueno que la Iglesia Católica nos diga hacia dónde vamos y nos planteen los desafíos como chilenos".

Felipe Alessandri, Alcalde de Santiago: "Hace bien rezar por nuestra patria y encomendarnos también para el futuro, que es la misión de este Te Deum".

Nicolás Monckeberg. Ministro del Trabajo y Previsión Social: "Valoro y aprecio mucho las palabras del monje Benedictino. Las Fiestas Patrias tienen un valor especial cuando se llama a la unidad de los chilenos. Rescato mucho el encargo que se le hace el país con respecto a recuperar la confianza, porque un país que no recupera las confianzas no tiene futuro alguno y creo que en nuestro país hay mucho que hacer para confiar en la política, en la sociedad civil. Le hace muy bien esta ceremonia a nuestro país".

Mons. Juan de la Cruz Suarez, Deán de la Catedral de Santiago: "Cumplí este encargo con mucho cariño, con mucho amor a la iglesia, vi a toda la gente muy atenta. El mensaje que nos entregó el padre Benito tiene una profunda riqueza y lo importante es que no hay que quedarse pegado con cosas que podemos superar, hay que nacer de nuevo. Es una invitación a la buena voluntad de todos, si hemos fallado reconozcámoslo para poder salir adelante".

Padre Pablo Palma, capellán católico del Palacio de La Moneda: "El llamado que hace la iglesia hoy es a abrir las fronteras del corazón que a veces están demasiado rígidas y la iglesia nos invita a ser una sociedad más humanizadora y capaces de acoger a todos y todas las que entregan en nuestra Patria".

Padre Marcio Toniazzo, Director de INCAMI: "Nos agrada mucho escuchar el hincapié que se hizo al tema de la migración donde se pidió que el país tenga las puertas abiertas en la acogida, responsabilidad y solidaridad con los hermanos migrantes. Esta es una iglesia acogedora, reafirmando el trabajo que se hace aquí".

VIDEO: El Te Deum 2018 completo a continuación (Ceremonia inicia en minuto 28:00 de la transmisión)